Religión y EM: mi viaje

Cuando atravesamos una mala racha durante la vida con una enfermedad crónica como la esclerosis múltiple, ¿con qué frecuencia elevamos la vista al cielo y pedimos una intervención divina?

Cada uno de nosotros vive con su propio sistema de creencias, su propio conjunto de comportamientos que nos hace sentir fuertes o con una extrema necesidad de apoyo. Algunos encuentran apoyo en nuestras redes personales, otros en las personas que nos ofrecen ayuda con nuestras batallas físicas, y algunos encontramos el apoyo en la religión o en la fe que hemos elegido.

Permítanme presentar las siguientes observaciones sin dejar de mencionar que estas se construyen totalmente sobre mi experiencia personal. Cada persona tiene su propio camino en lo que respecta a la fe, y esta simplemente soy yo y comparto el mío.

Después del diagnóstico

Cuando te diagnostican por primera vez, estás abrumado por la emoción. Es posible que te sientas eufórico porque al fin sabes qué problema tienes, o puedes sentir que la vida como la conocías ha terminado. Cualquier emoción, de cualquier parte del espectro, puede golpearte en cualquier momento. Después de todo, un diagnóstico de esclerosis múltiple es un momento decisivo en tu vida.

Cuando recibí mi diagnóstico, ser una cristiana practicante no era una gran parte de mi vida. Sin embargo, estaba (y aún estoy) bastante interesada en la teología. En la época en que me diagnosticaron, estaba leyendo El código DaVinci de Dan Brown, y su historia de fondo me hizo pensar más profundamente sobre la religión en mi propia vida.

Un período tumultuoso de tres años siguió a mi diagnóstico, en el que perdí a cinco miembros de mi familia y pasé por el ataque de una desagradable superbacteria. No sentía el apoyo de mi sistema de creencias en ese momento. La mitad de mi quería creer en un poder superior, y la otra mitad tenía fe absoluta únicamente en la ciencia. Pero lo que yo necesitaba era apoyo.

Unos meses más tarde, durante una conversación con un pastor, hablé abiertamente sobre esa falta de apoyo. Dije, “nunca me he preguntado el gran ‘¿por qué?’ después de mi diagnóstico, pero quiero preguntarle a usted por qué Dios permitiría una pena tan grande”.

Su respuesta me impacta hasta el día de hoy. “Tal vez necesitabas arrepentirte de algo que hiciste en tu vida”, dijo. Su respuesta arrasó conmigo y entonces decidí que este tipo de religión en particular no es mi preferido. A pesar de su respuesta, mi amor por la historia religiosa continuó y encontré una nueva creencia en mi misma.

Cómo mantenerse positivo

Puedes aprender a mantenerte positivo y a tener esperanza con o sin la religión. Yo sé que lo hice. Una frase que amo es, “Ama a tu vida más que a tu dolor”. Por supuesto nadie ama el dolor, pero este dicho nos recuerda que debemos mantenernos positivos y disfrutar la vida que tenemos. He descubierto que hablar de mi vida y mi EM de forma positiva ha marcado una gran diferencia.

Todos tienen una valentía innata, por eso intenta seguir esta regla, y con el tiempo, descubrirás un nuevo tipo de creencia en uno mismo en el que puedes apoyarte. Ya sea que tu sistema de creencias ha cambiado dramáticamente (como lo ha hecho el mío) o se ha mantenido constante, te debes a ti mismo seguir pensando que vale la pena vivir.

Encontrar tu fortaleza

Cuando padeces una enfermedad crónica, necesitas un nivel de valentía casi crónico. Mi necesidad para seguir adelante es simple: no solamente vivo mi vida, sino que existo por y para los demás. Ya sea que la religión me haya ayudado o no, simplemente no puedo darme por vencida.

No importa dónde encuentras tu fortaleza, en tu religión, en la naturaleza o en otras cosas totalmente distintas, recuerda que con bastante frecuencia, te salvas a ti mismo. Si tu religión no te escucha ni te ayuda a seguir adelante, al menos sabes que cuando los tiempos son difíciles puedes encontrar positividad en todas partes.

¿Qué tienen en común los amigos y el clima?

La bloguera de Viviendo Como Tú, Retha, comparte lo que la esclerosis múltiple le ha enseñado sobre las amistades.

Leer más

Síntomas de la EM de los que no hablamos... como la disfunción sexual

¿Es usted una de las muchas personas con EM que presentan disfunción sexual? No está solo. La bloguera de Living Like You, Willeke, ofrece algunos consejos.

Leer más
x

¿Nos sigues en Twitter?

Ya os estoy siguiendo @LivingLikeYou

x

¿Ya nos diste Me gusta en Facebook?

Viviendo Como Tú

Este sitio web pretende usar cookies para mejorar el sitio y su experiencia. Al continuar navegando el sitio, usted acepta nuestro uso de cookies. Si desea más información o no desea que coloquemos cookies cuando utilice el sitio, haga clic aquí: Acerca de las cookies
No volver a mostrar esto