Recuperando tu lado sexy

Tiene un algo como que te quita el aliento cuando un médico que se inclina sobre ti, y te dice con voz clínica y estéril: “Tienes esclerosis múltiple”. Y no solo es el aliento; muchas cosas parecen caérsete al escuchar por primera vez ese diagnóstico, como por ejemplo la autoestima, los sueños, el descanso, la paz… y hasta la sensualidad.

Es como si todas estas ‘cosas’ estuvieran en tu bolso, y el diagnóstico te las desparramara por el suelo. Después de que pasa el shock inicial, te encuentras a cuatro patas, tratando desesperadamente de recogerlas y volver a meterlas en el bolso donde deben estar, y cerrarlo bien. En los cuatro años que ha pasado desde mi diagnóstico, me he dedicado a recuperar todas esas cosas pero, no os voy a engañar, recuperar mi sensualidad fue lo más difícil.

¿Cómo puedo sentirme sexy con una enfermedad degenerativa, estando agotada e incapacitada, caminando con cojera? Esta fue una gran lección que tuve que aprender. Irónicamente, después de tantos años de querer estar delgada, finalmente lo estaba. Uno pensaría que me iba a sentir genial con mi nuevo cuerpo, ¿no?. Pero cuando la delgadez viene como consecuencia de la EM, de trabajar y criar bebés, no es lo mismo. No es que estés delgada y llena de vida y de sensualidad. Me sentía enferma, y más bien como una uva pasa. Estar enferma y delgada no me hacía sentirme sexy.

Esta batalla mental pronto comenzó a afectar mi relación. Sentirme siempre cansada y dañada no me hacía sentirme deseable. Y, sin embargo, soy una esposa con un buen marido que se merece sensualidad, y por eso decidí profundizar en el asunto e intentarlo.

La imagen de uno mismo lo es todo

En mi adolescencia y a los veintipocos años, mi belleza fue desperdiciada. Nunca era suficiente. Siempre me sentía gorda y acomplejada. Salir con chicos causaba estragos en mi autoestima. Ojalá pudiera decir que tenía mucha autoestima, pero no era así. Nunca me sentía lo suficientemente hermosa o sexy. Seis meses después de que naciera mi hijo, me diagnosticaron EM. Todo lo que sentía sobre la belleza y lo sexy cambió de un día para otro. Pronto aprendí que sexy no era igual a tener pechos grandes y labios carnosos y a cómo se veía mi cuerpo. A medida que cambiaba el rumbo y me alejaba de las medidas cosméticas y me acercaba más hacia el bienestar, la paz interior y la conexión, estas se convirtieron en las cosas que me ayudaron a recuperar mi confianza física y me devolvieron la sensualidad.

Intentar alimentar esa parte interior mía que había olvidado todos esos años fue ¡EXCITANTE! Y mi marido también pensaba lo mismo. Sentarme quieta y estar consciente de mi alma era algo hermoso… y finalmente eso comenzó a notarse.

Lo que tiene lo sexy es que no equivale a un selfie provocativo que publicas en Instagram. Sexy es eso que aparece cuando comienzas a quererte a ti misma y adoptas un estilo de vida que también te quiere. Me siento muy sexy al prepararme zumos. ¿Podéis creerlo? Preparar zumos de col rizada en la cocina, con mi marido que mira cómo me cuido. Me siento hermosa al dejar que mis hijos vean todas las cosas que hago, dentro de mi control, para alimentar y reponer mi cuerpo.

Quiérete de adentro hacia afuera

Para mí, este empoderamiento de comenzar mi régimen de salud me llevó hacia el lento camino de recuperar mi sensualidad. Enfrentémoslo, ¡la salud y el tomar el control son algo sexy! Tengo tantos días en los que mis piernas tal vez no funcionan, o que otros síntomas de la EM tratan de hacerme sentir inferior, pero yo me esfuerzo por tomarme con calma esos retos y seguir haciendo las cosas que me hacen sentirme bien conmigo misma.

Es fácil sentirse apegado a lo estético del mundo exterior. Estamos bombardeados por imágenes de los medios sobre lo que es sexy, y por lo general no se trata de enfermedades crónicas. Si estás teniendo dificultades como las mías, espero que te quieras de adentro hacia fuera este nuevo año y ¡no tengas miedo de volver a sentirte sexy!

Si tienes algún consejo sobre cómo recuperaste tu sensualidad, ¡cuéntanoslo! ¡Yo aprendí de VOSOTROS y de estas conversaciones! Compártelo con nosotros en Facebook.

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