Biografía de un cerebro

Los teléfonos inteligentes y las tabletas pueden ser muy hábiles, pero no son nada en comparación con el cerebro humano. Esa bola blanda en el interior de tu cráneo puede almacenar hasta 100 millones de megabytes de datos y es millones de veces más veloz que cualquier tableta. Y, enfrentémoslo, los científicos están muy lejos de crear una aplicación que controle todo, desde la respiración hasta los latidos cardíacos, mientras en simultáneo te ayuda a manejarte a través del tráfico y a planificar el día por venir.

Si tienes EM, entonces probablemente conozcas más sobre el funcionamiento interno de tu cerebro que la mayoría de las personas. No obstante, aquí va un repaso rápido, por las dudas…

El cerebro comenzó como una masa de células conocida como placa neural, tan sólo 16 días después de la concepción. A los 27 días, esta pequeña estructura ya se había doblado sobre sí misma para formar el tubo neural, que se transforma gradualmente en el cerebro y la médula espinal. Para el momento del nacimiento, tu cerebro constaba de alrededor de 100 mil millones de neuronas o células nerviosas, que gradualmente extienden ramificaciones (también conocidas como dendritas) para conectarse con otras neuronas y crear una densa red de células nerviosas responsables de todos tus pensamientos, sensaciones, sentimientos y acciones.

A los 15 años, tu cerebro finalmente alcanza su tamaño total, con un peso aproximado de tres libras (o 1,5 kg si prefieres el sistema métrico) y, a pesar de conformar sólo el 2 % de tu peso corporal, consume cerca del 20 % de tus reservas totales de energía. ¡Pensar es un trabajo que da hambre! Tu cerebro nunca dejó de trabajar desde entonces, y no lo hará nunca. Ahora sabemos, por ejemplo, que el cerebro atraviesa cambios importantes durante la adolescencia. La mielinización (la formación de la vaina de mielina grasa que rodea y protege las fibras nerviosas) comienza en la parte posterior del cerebro y avanza lentamente hacia adelante. Esto significa que la parte frontal del cerebro (la región que aloja las cortezas frontales y prefrontales) es lo último en mielinizarse por completo. Estas áreas tienen un papel importante en la comprensión, la empatía y la toma de riesgos, lo que podría explicar por qué incluso los adolescentes más brillantes pueden hacer cosas locas.

Afortunadamente, el lóbulo frontal está completamente desarrollado a los 20 años, cuando el cerebro alcanza su máximo rendimiento. Desafortunadamente, el razonamiento, la capacidad espacial y el procesamiento cognitivo comienzan a disminuir después de ese momento. Tu cerebro comienza a perder volumen, y la capa de mielina que rodea los nervios comienza a romperse, lo que significa que los impulsos nerviosos no se transmiten tan rápidamente. A los 30 años, se comienzan a perder más y más células del cerebro, un deterioro gradual que continúa durante los 40 y 50 años. De hecho, las IRM de la población general revelan una pérdida gradual del volumen cerebral a una tasa de alrededor del 5 % cada 10 años después de la edad de 40 años.

Una gran parte de esta reducción a medida que envejecemos se debe a la pérdida de materia gris. Pero lo increíble del cerebro es que se puede adaptar a esa pérdida y encontrar vías neurales alternativas, algo similar a tomar una ruta diferente para evitar un embotellamiento de tránsito. Esto significa que los efectos de la pérdida de materia gris con la edad son en su mayoría sutiles. Puedes notar que te vuelves más olvidadizo a medida que envejeces, o que te lleva más tiempo recordar cosas, pero eso es sólo parte del proceso natural de envejecimiento.

Sabemos que la pérdida de volumen cerebral se produce tres a cinco veces más rápido en personas con EM que en quienes no tienen esa enfermedad. Una de las razones de esto es que los repetidos ataques por parte del sistema inmunitario disminuyen y destruyen la mielina, dañando la capacidad de las neuronas para conducir las señales eléctricas. Desafortunadamente, eso significa que cuando la materia gris eventualmente comienza a disminuir con la edad, el impacto sobre los procesos mentales puede ser más notorio debido a que hay menos materia blanca para compensar.

La inflamación también puede afectar el cerebro a medida que envejecemos. De nuevo, esto se produce en todas las personas, pero es más notorio si tienes EM. Eso se debe a que la destrucción de la mielina hace que otras células inmunes en el cuerpo liberen compuestos inflamatorios como citoquinas y anticuerpos, que causan más inflamación en el sistema nervioso central y que incluso pueden hacer que nervios saludables dejen de funcionar correctamente.

Ya sea que tengas EM o no, el cerebro definitivamente se vuelve menos eficiente para recuperar información y almacenar datos nuevos a medida que envejecemos, especialmente a partir de los 60 años. Aunque eso no quiere decir que seamos menos inteligentes. Estudios demuestran que si se les da suficiente tiempo para realizar una tarea, las puntuaciones de las personas de 70 y 80 años a menudo son similares a las de adultos jóvenes. Si tienes EM, es posible que simplemente necesites hacer concesiones para ti mismo, ya sea darte más tiempo para realizar determinadas tareas, o calcular más horas de sueño.

Y no todo es cuesta abajo. Claro, nuestro cerebro se vuelve más lento para procesar información a medida que envejecemos, pero se vuelve más fuerte en otras áreas cognitivas, como el vocabulario y el conocimiento general. Ser más viejo significa ser más sabio, aparentemente.

Mientras tanto, el ejercicio con regularidad, una dieta saludable y equilibrada, mucho sueño y estar activo mentalmente son todas formas importantes de garantizar que tu mente se mantenga ágil por mucho más tiempo. Y, por el contrario, ese teléfono inteligente o esa tableta probablemente quedarán obsoletos en los próximos dos años.

Qué me hace ser yo? Es mi cerebro?

Cuando se vive con esclerosis múltiple, mantener activa la mente es una prioridad fundamental. La bloguera de Living Like You, Birgit, comparte sus consejos.

Leer más

¡Al fin! Evidencia de que el cerebro y el sistema inmunitario están vinculados

¿De qué forma una conexión entre el cerebro y el sistema inmunitario podría afectar la esclerosis múltiple? Demos una mirada. | Viviendo Como Tú

Leer más

x

¿Nos sigues en Twitter?

Ya os estoy siguiendo @LivingLikeYou

x

¿Ya nos diste Me gusta en Facebook?

Viviendo Como Tú

Este sitio web pretende usar cookies para mejorar el sitio y su experiencia. Al continuar navegando el sitio, usted acepta nuestro uso de cookies. Si desea más información o no desea que coloquemos cookies cuando utilice el sitio, haga clic aquí: Acerca de las cookies
No volver a mostrar esto