Cómo envejecer dignamente con EM

Cuando somos jóvenes, tendemos a relacionar la belleza con las cosas tangibles y superficiales. Cómo nos vemos en traje de baño, el tamaño de nuestros poros y cuán sedoso es nuestro cabello. Esa es la forma en que medimos la belleza. ¡Por Dios!

Generalmente, aprendemos a redefinir nuestro concepto de VERDADERA belleza cuando somos mucho mayores y en los años de Yoda (así llamo mi década), la edad durante la cual los más pequeños, que piensan que saben de belleza, nos consideran invisibles. Ese es el momento en el que nos volvemos inteligentes, al menos es cuando me tocó a mí. Quédense con ese pensamiento mientras tiro este otro: envejecer es difícil. Y no es por cobardía.

Si tenemos en cuenta esos dos pensamientos muy importantes, siento que tengo una ventaja. Me sentí vieja y fea el día en que me diagnosticaron esclerosis múltiple. A diferencia de mis amigos, tenía que comenzar antes con el proceso de envejecimiento. A las personas no les parecería atractiva por mis curvas ni por mi bastón, ni por mi sensual guardarropas para discapacitados, no de acuerdo con los estándares que tenía incorporados desde mi adolescencia. Me sentía vieja y frágil y, a pesar de que estaba casada, sentía que nunca nadie iba a desearme nuevamente. Casada o no, todos tenemos la ilusión de ser deseados y atractivos.

Junto con mi diagnóstico, me desprendí de mis nociones preconcebidas de belleza. Años antes de que mis amigas comenzaran a observar cómo les cambiaba el cuerpo, tuve que lidiar con este sentimiento de que ya no volverían los días en que las personas se voltearan a mirarme. Mientras ellas descubren que la piel del cuello se les cae a pique y que las líneas de expresión les pasan factura a los ojos, yo ya he soportado todo esto y mucho más.

Si bien todos compartimos esto, siento cierta calma en mí, como si ya lo hubiese pasado antes, mientras que mis amigas que no luchan con una enfermedad recién están aprendiendo que no son nuestros atributos físicos lo que nos hace hermosas. Envejecer dignamente significa comprender y aceptar esto: que sonreír es lo más hermoso que hay luego de reír, y que expandir nuestros corazones es el máximo objetivo, más allá de que uno esté enfermo. La forma en la que hago sentir a los demás en relación consigo mismos, ser amable y solidario con ellos, forman parte de la belleza.

La dignidad significa aceptación. Y no luchar contra ella. Haz una lista de todo lo que tienes a medida que envejeces, todas las experiencias y la seguridad que has adquirido con la edad. Los nuevos pasatiempos y amores, los amigos que has hecho, los lugares que has visitado y lleva la lista, con la frente en alto, doblada prolijamente debajo de la piel y junto al corazón.

Cuando era joven pensaba que los demás determinaban mi belleza y mi valor, pero he aprendido que eso no es así. Solo yo puedo determinar mi belleza y mi valor.

Estéticamente, cómo te SIENTES con respecto a tu piel y a tu energía determina cómo te sientes y, en última instancia, será lo que te guiará hacia una vejez digna, si pretendes que así sea. ¿Te cuidas? ¿Te hidratas y cuidas la piel? ¿Te humectas con productos de limpieza integrales, como el aceite de coco? ¿Bebes jugos? ¿Meditas y te tomas un tiempo para hacer las cosas que amas?

Todo esto, vertido en un recipiente y mezclado uniformemente, determina si somos bellos o no en una forma atemporal e importante. La mayor determinación es reconocerlo y admitirlo.

He descubierto que con la edad he adquirido mucha más seguridad y que tengo una nueva confianza que no tenía a los 19 años. No oculto mi edad, no siento la necesidad de teñirme el cabello, pero sí siento la necesidad de amar y nutrir mi cuerpo.

También utilizo toda mi experiencia para ayudar a las generaciones más jóvenes. Llevar a cabo la próxima tarea que debes lograr para el universo, para tu alma, para tu cuerpo y para tu mente, para tu enfermedad y para todos, y luego RECONOCERLA: eso es lo que significa envejecer dignamente. ESO es bello. Reconocerlo y mantener la cabeza en alto.

Maya Angelou dijo: “Lo único que las personas recordarán de ti es la forma en que les hiciste sentir”. Esto me ha tocado una fibra sensible durante años. Quizás envejecer dignamente, para mí, es cuando ayudo a que alguien vea cuán bello realmente es.

Vivir fabulosamente como tú: trucos de belleza para la vida

Vivir con EM no significa sacrificar tu glamour. Mira nuestros #MSLifeHacks de belleza para la vida con EM.

Leer más
x

¿Nos sigues en Twitter?

Ya os estoy siguiendo @LivingLikeYou

x

¿Ya nos diste Me gusta en Facebook?

Viviendo Como Tú

Este sitio web pretende usar cookies para mejorar el sitio y su experiencia. Al continuar navegando el sitio, usted acepta nuestro uso de cookies. Si desea más información o no desea que coloquemos cookies cuando utilice el sitio, haga clic aquí: Acerca de las cookies
No volver a mostrar esto